¡Bienvenidos!

¡Bienvenidos a la iglesia de San Clemente del Mar y a nuestra adoración virtual! Estamos muy contentos de que estén con nosotros en este día santo. Este es el tercer domingo después del Pentecostés.  Hoy, escucharemos a Jesús darles instrucciones a sus discípulos sobre el costo de ser sus discípulos.


Bendiciones a ustedes.  Por favor, reúnanse en su hogar con sus familias, siguiendo las precauciones de seguridad.  Y oren juntos.  Uno de ustedes puede leer las partes indicadas abajo como “Celebrante.”  Todos lean las partes en negrillas.  Otros pueden leer las lecturas y oraciones.  Sabemos que algunos de ustedes están solos este domingo, lejos de la familia, amigas o amigos.  Están en nuestras oraciones.  Por supuesto, nunca estamos realmente solos, porque Jesús está cerca de nosotros siempre.  Estamos conectados en maneras que el mundo no puede ver, porque el Espíritu de Dios nos une.

Reunámonos en el nombre del Señor con música.  Si le es posible, ponerse de pie y cante al Señor con nosotros.

Entrada: “Juntos como Hermanos”
(Músico: Tom Fahney)

Estribillo
         Juntos como hermanos,
         miembros de una Iglesia
         vamos caminando
         al encuentro del Señor. 

         1. Un largo caminar, 
         por el desierto bajo el sol,
         no podemos avanzar 
         sin la ayuda del Señor. 

         2. Unidos al rezar, 
         unidos en una canción,
         viviremos nuestra fe 
         con la ayuda del Señor. 

         3. La Iglesia en marcha está. 
         A un mundo nuevo vamos
         ya donde reinará el amor, 
         donde reinará la paz. 

Letra © 1979, Cesáreo Gabaráin. Obra publicada por OCP. Derechos reservados. Música: Espiritual Afroamericano.OneLicense #621667

Celebrante     Bendito sea Dios: Padre, Hijo y Espíritu Santo.
Pueblo             Y bendito sea su reino ahora y por siempre. Amén.

Dios omnipotente, para quien todos los corazones están manifiestos, todos los deseos son conocidos y ningún secreto se halla encubierto: Purifica los pensamientos de nuestros corazones por la inspiración de tu Santo Espíritu, para que perfectamente te amemos y dignamente proclamemos la grandeza de tu santo Nombre; por Cristo nuestro Señor. Amén.

GLORIA      La Gloria Trintario

Estribillo
Al Dios Santo, Uno y Trino: ¡Gloria!
En el cielo y en la tierra: ¡Gloria! (bis) 

Estrofa
Gloria al Padre Creador
y a su Hijo Redentor
y al Espíritu de Amor,
Buen Consolador. 

Gloria al Padre, gloria al Hijo
y al Espíritu de Amor. (bis)

© 2003, Mario Aravena. Obra publicada por OCP. Derechos reservados.  Usado con permiso.  OneLicense #621667

COLECTA DEL DÍA
Celebrante     El Señor sea con ustedes.
Pueblo             Y con tu espíritu.
Celebrante     Oremos.

Oh Señor, haz que tengamos perpetuo amor y reverencia a tu santo Nombre, pues nunca privas de tu auxilio y guía a los que has establecido sobre la base firme de tu bondad; por Jesucristo nuestro Señor, que vive y reina contigo y el Espíritu Santo, un solo Dios, por los siglos de los siglos.  Amén.

PRIMERA LECTURA                    Jeremías 20:7-13

(Lectora: Verónica Llamas)

Lectura del libro del Profeta Jeremías

Señor, tú me engañaste, y yo me dejé engañar; eras más fuerte, y me venciste.  A todas horas soy motivo de risa; todos se burlan de mí. Siempre que hablo es para anunciar violencia y destrucción; continuamente me insultan y me hacen burla porque anuncio tu palabra. Si digo: «No pensaré más en el Señor, no volveré a hablar en su nombre», entonces tu palabra en mi interior se convierte en un fuego que devora, que me cala hasta los huesos. Trato de contenerla, pero no puedo. Puedo oír que la gente cuchichea:  «¡Hay terror por todas partes!» Dicen: «¡Vengan, vamos a acusarlo!» Aun mis amigos esperan que yo dé un paso en falso. Dicen: «Quizá se deje engañar; entonces lo venceremos y nos vengaremos de él.» Pero tú, Señor, estás conmigo como un guerrero invencible; los que me persiguen caerán, y no podrán vencerme; fracasarán, quedarán avergonzados, cubiertos para siempre de deshonra inolvidable.
Señor todopoderoso, tú que examinas con justicia, tú que ves hasta lo más íntimo del hombre, hazme ver cómo castigas a esa gente, pues he puesto mi causa en tus manos. ¡Canten al Señor, alaben al Señor!, pues él salva al afligido del poder de los malvados.
Palabra del Señor.
Demos gracias a Dios.

Salmo 69:8-11,18-20

    8      Ciertamente por amor a ti he sufrido afrenta; *
               la vergüenza ha cubierto mi rostro.

    9    Extranjero he llegado a ser para mis propios hermanos, *
               forastero para los hijos de mi madre.

    10    Me consumió el celo de tu casa; *
               las ofensas de los que te insultaban cayeron sobre mí.

    11    Me humillé con ayunos, *
               mas esto me ha sido por afrenta.

    18    Respóndeme, oh Señor, porque benigna es tu misericordia; *
               por tu gran compasión, vuélvete hacia mí”.

    19    “No escondas de tu siervo tu rostro; *
                apresúrate, respóndeme, porque estoy angustiado.

    20    Acércate y redímeme; *
                a causa de mis enemigos, líbrame.”

LA EPÍSTOLA                    Romanos 6:1b-11                 

(Lectora: Karina García)

Lectura de la carta de San Pablo a los Romanos

¿Vamos a seguir pecando para que Dios se muestre aún más bondadoso? ¡Claro que no! Nosotros ya hemos muerto respecto al pecado; ¿cómo, pues, podremos seguir viviendo en pecado? ¿No saben ustedes que, al quedar unidos a Cristo Jesús en el bautismo, quedamos unidos a su muerte? Pues por el bautismo fuimos sepultados con Cristo, y morimos para ser resucitados y vivir una vida nueva, así como Cristo fue resucitado por el glorioso poder del Padre.  Si nos hemos unido a Cristo en una muerte como la suya, también nos uniremos a él en su resurrección. Sabemos que lo que antes éramos fue crucificado con Cristo, para que el poder de nuestra naturaleza pecadora quedara destruido y ya no siguiéramos siendo esclavos del pecado. Porque, cuando uno muere, queda libre del pecado. Si nosotros hemos muerto con Cristo, confiamos en que también viviremos con él. Sabemos que Cristo, habiendo resucitado, no volverá a morir. La muerte ya no tiene poder sobre él. Pues Cristo, al morir, murió de una vez para siempre respecto al pecado; pero al vivir, vive para Dios. Así también, ustedes considérense muertos respecto al pecado, pero vivos para Dios en unión con Cristo Jesús.

Palabra del Señor.
Demos gracias a Dios.

De ser posible, ponerse de pie y ¡canten!

CANCIÓN GRADUAL     “Señor, quiero servirte”

1. Señor, te vengo a entregar
Mi risa, mi llorar, 
Mi gozo y mi dolor; 
Ven y lléname de ti, 
Tu fuego hazme sentir, 
Envuélveme en tu amor.
Fortaléceme, ilumíname,
En tu nombre envíame, señor, mi dios. 

Estribillo
Señor, quiero servirte, 
Señor, aquí estoy; 
Mi vida hoy te entrego, 
Mi corazón te doy. 

2. Nuestro ejemplo a seguir, 
María dijo: “sí”, 
Contigo siempre fiel; 
Hoy postrado ante tus pies, 
Te doy mi pequeñez, 
Como ella quiero ser.
Fortaléceme, ilumíname,
En tu nombre envíame, señor, mi dios.
 

© 1994, santiago fernández. Obra publicada por ocp. Derechos reservados. OneLicense #621667

EL EVANGELIO        San Mateo 10:24-39

(Lectora: Madre Norma)
    
Santo Evangelio de nuestro Señor Jesucristo, según San Mateo
¡Gloria a ti, Cristo Señor!
 
Jesús dijo a los doce apóstoles: «Ningún discípulo es más que su maestro, y ningún criado es más que su amo. El discípulo debe conformarse con llegar a ser como su maestro, y el criado como su amo. Si al jefe de la casa lo llaman Beelzebú, ¿qué dirán de los de su familia? »No tengan, pues, miedo de la gente. Porque no hay nada secreto que no llegue a descubrirse, ni nada escondido que no llegue a saberse. Lo que les digo en la oscuridad, díganlo ustedes a la luz del día; y lo que les digo en secreto, grítenlo desde las azoteas de las casas. No tengan miedo de los que matan el cuerpo pero no pueden matar el alma; teman más bien al que puede hacer perecer alma y cuerpo en el infierno. »¿No se venden dos pajarillos por una monedita? Sin embargo, ni uno de ellos cae a tierra sin que el Padre de ustedes lo permita. En cuanto a ustedes mismos, hasta los cabellos de la cabeza él los tiene contados uno por uno. Así que no tengan miedo: ustedes valen más que muchos pajarillos. »Si alguien se declara a mi favor delante de los hombres, yo también me declararé a favor de él delante de mi Padre que está en el cielo; pero al que me niegue delante de los hombres, yo también lo negaré delante de mi Padre que está en el cielo. »No crean que yo he venido a traer paz al mundo; no he venido a traer paz, sino guerra. He venido a poner al hombre contra su padre, a la hija contra su madre y a la nuera contra su suegra; de modo que los enemigos de cada cual serán sus propios parientes. »El que quiere a su padre o a su madre más que a mí, no merece ser mío; el que quiere a su hijo o a su hija más que a mí, no merece ser mío; y el que no toma su cruz y me sigue, no merece ser mío. El que trate de salvar su vida, la perderá, pero el que pierda su vida por causa mía, la salvará.»

El Evangelio del Señor.        
Te alabamos, Cristo Señor.

SERMÓN          Madre Norma

De pie, por favor.

EL CREDO NICENO

Creemos en un solo Dios,
Padre todopoderoso,
Creador de cielo y tierra,
de todo lo visible e invisible.

Creemos en un solo Señor, Jesucristo,
Hijo único de Dios,
nacido del Padre antes de todos los siglos:
Dios de Dios, Luz de Luz,
Dios verdadero de Dios verdadero,
engendrado, no creado,
de la misma naturaleza que el Padre,
por quien todo fue hecho;
que por nosotros
y por nuestra salvación
bajó del cielo:
por obra del Espíritu Santo
se encarnó de María, la Virgen,
y se hizo hombre.
Por nuestra causa fue crucificado
en tiempos de Poncio Pilato:
padeció y fue sepultado.
Resucitó al tercer día, según las Escrituras,
subió al cielo
y está sentado a la derecha del Padre.
De nuevo vendrá con gloria
para juzgar a vivos y muertos,
y su reino no tendrá fin.

Creemos en el Espíritu Santo,
Señor y dador de vida,
que procede del Padre y del Hijo,
que con el Padre y el Hijo
recibe una misma adoración y gloria,
y que habló por los profetas.
Creemos en la Iglesia,
que es una, santa, católica y apostólica.
Reconocemos un solo Bautismo
para el perdón de los pecados.
Esperamos la resurrección de los muertos
y la vida del mundo futuro. Amén.

ORACIÓN DE LOS FIELES

Lector/a:
Oremos por la Iglesia y por el mundo.

Por todos los que están llamados a dirigir a la Iglesia, trabajando para evangelizar a los que buscan la verdad.

Silencio

Roguemos al Señor
Atiende nuestra súplica.

Por los que están llamados a servir en el gobierno, y se esfuerzan para guiar con paz y justicia,

Silencio

Roguemos al Señor
Atiende nuestra súplica.

Por todos los que desean empleo honesto y desean un sueldo digno.

Silencio

Roguemos al Señor
Atiende nuestra súplica.

Por los familiares que sirven y cuidan a los jóvenes, ancianos y enfermos.

Silencio

Roguemos al Señor
Atiende nuestra súplica.

Por esta comunidad de fe, en su esfuerzo por reflejar el rostro de Jesucristo en el mundo.

Silencio

Roguemos al Señor
Atiende nuestra súplica.

Encomendamos a tu misericordia todos los que han partido de esta vida.

Recemos por los que han fallecido alrededor del mundo debido al Corona virus, para el doce de junio, son más de 446,000 personas.  Más de 120,000 en este país.  Más de 5,290 en California.  Y alrededor de 185 en el condado de Orange.  Estos son más que números.  Son seres queridos de Dios y de sus familias.  Encomendamos sus almas a nuestro Señor y a su misericordia. (18/6/2020)

Silencio

Señor, en tu misericordia
Atiende nuestra súplica.

Oremos por nuestras necesidades y las necesidades de los demás.

Aañaden sus propias oraciones en silencio o en voz alta.

Dios, nuestro Padre Celestial, venimos ante ti, unidos en el amor. Por el poder de tu Espíritu Santo, concédenos lo que te pedimos en el nombre de tu Hijo, Jesucristo, nuestro Señor.  Amén.

CONFESION DE PECADO

El Celebrante dice:

Confesemos nuestros pecados contra Dios y contra nuestro prójimo.

Dios de misericordia,
confesamos que hemos pecado contra ti
por pensamiento, palabra y obra,
por lo que hemos hecho
y lo que hemos dejado de hacer.
No te hemos amado con todo el corazón;
no hemos amado a nuestro prójimo como a nosotros mismos.
Sincera y humildemente nos arrepentimos.
Por amor de tu Hijo Jesucristo,
ten piedad de nosotros y perdónanos;
así tu voluntad será nuestra alegría
y andaremos por tus caminos,
para Gloria de tu Nombre. Amén.

LA ABSOLUCIÓN

Dios omnipotente tenga misericordia de nosotros, perdone todos nuestros pecados por Jesucristo nuestro Señor, nos fortalezca en toda bondad y, por el poder del Espíritu Santo, nos conserve en la vida eterna. Amén.

LA PAZ
Hermanos y hermanas, anímense y vivan en armonía y paz; y el Dios de amor y de paz estará con ustedes.  2 Corintios 13:11
 
Celebrante    La Paz del Señor sea siempre con ustedes
Pueblo           Y con tu espíritu

(Intercambien la paz unos con otros siguiendo las recomendaciones de seguridad)

OFERTORIO     “Esto que te doy”                   
 

A medida que escuchan el himno, este sería un buen momento para recordar las necesidades del mundo y de la Iglesia.  Si le es posible y desea contribuir para cubrir las necesidades de los demás. 


Estas flores fueron ofrecidas por Celia Lovell en celebración del cumpleaños de su nieto, Amari.

Líder:     Y ahora como nuestro Señor Jesús nos enseñó, oremos juntos,

(Familia Olmedo)

Padre nuestro que estás en el cielo,
santificado sea tu Nombre,
venga tu reino,
hágase tu voluntad,
en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día.
Perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos
a los que nos ofenden.
No nos dejes caer en tentación
y líbranos del mal.
Porque tuyo es el reino,
tuyo es el poder,
y tuya es la gloria,
ahora y por siempre. Amén

BENDICIÓN:
Que Dios la santa e indivisa Trinidad, guarde nuestros cuerpos, salve nuestras almas y nos lleve con seguridad a la patria celestial; donde él vive y reina por los siglos de los siglos; y la bendición de Dios omnipotente, el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo, sea con nosotros y more con nosotros eternamente. Amén.

CANCIÓN DE SALIDA    “Cristo te Necesita”

 

Estribillo:    
No te importen las razas ni el color de la piel,
ama a todos como hermanos y haz el bien.

Cristo te necesita para amar, para amar,
Cristo te necesita para amar.
Al que sufre y al triste, dale amor, dale amor,
al humilde y al pobre, dale amor.

Que vive a tu lado, dale amor, dale amor,
al que viene de lejos dale amor.
Al que habla otra lengua, dale amor, dale amor,
al que piensa distinto, dale amor.

Al amigo de siempre, dale amor, dale amor,
al que no te saluda dale amor.
Cristo te necesita para amar, para amar,
Cristo te necesita para amar.

País España; English: Christ Needs You.
Letra y música: Cesáreo Gabarain, 1936-1991, ©1978, Cesáreo Gabarain. Obra publicada por OCP Publications. Derechos reservados.  OneLicense #621667

Despedida:

Celebrante    Salgamos con gozo al mundo, en el poder del Espíritu.
Pueblo        Demos gracias a Dios.