¡Bienvenidos!

¡Bienvenidos al Domingo de Ascensión en San Clemente del Mar y a nuestra adoración virtual! Estamos muy contentos de que estén con nosotros en este día santo. Hoy domingo de Ascensión, escucharemos como nuestro Jesucristo ascendió a los cielos y la reacción de sus discípulos.


La Ascensión, John Singleton Copley, 1738-1815, Museo de las Bellas Artes, Boston


Bendiciones a ustedes.  Por favor, reúnanse en su hogar con sus familias, siguiendo las precauciones de seguridad.  Y oren juntos.  Uno de ustedes puede leer las partes indicadas abajo como “Celebrante.”  Todos lean las partes en negrillas.  Otros pueden leer las lecturas y oraciones.  Sabemos que algunos de ustedes están solos este domingo, lejos de la familia, amigas o amigos.  Están en nuestras oraciones.  Por supuesto, nunca estamos realmente solos, porque Jesús está cerca de nosotros siempre.  Estamos conectados en maneras que el mundo no puede ver, porque el Espíritu de Dios nos une.

Reunámonos en el nombre del Señor con música.  Si le es posible, ponerse de pie y cante al Señor con nosotros.

Entrada: “Resucitó”
(Músico: Tom Fahney)

Estribillo
Resucitó, resucitó, resucitó, aleluya.
Aleluya, aleluya, aleluya, resucitó.
Final: Aleluya. 

Estrofas
1. La muerte ¿dónde está la muerte?
¿Dónde está mi muerte?
¿Dónde su victoria? 

2. Gracias sean dadas al Padre
que nos pasó a su reino donde se vive de amor. 

3. Alegría, alegría hermanos,
que si hoy nos queremos
es que resucitó.  

Spanish text by Kiko Argüello. English tr., OCP. Text and music © 1972, 1988, Francisco (Kiko) Argüello. All rights reserved. Exclusive agent in US, Canada and Mexico: OCP.

Celebrante    ¡Aleluya! Cristo ha resucitado.
                          ¡Es verdad! El Señor ha resucitado. ¡Aleluya!

Dios omnipotente, para quien todos los corazones están manifiestos, todos los deseos son conocidos y ningún secreto se halla encubierto: Purifica los pensamientos de nuestros corazones por la inspiración de tu Santo Espíritu, para que perfectamente te amemos y dignamente proclamemos la grandeza de tu santo Nombre; por Cristo nuestro Señor. Amén.

GLORIA    
(Músico: Tom Fahney)

Estribillo
Gloria a Dios en el cielo, y en la tierra paz
a los hombres que ama el Señor. 

1. Por tu inmensa gloria te alabamos,
te bendecimos, te adoramos, 
te glorificamos, te damos gracias,
Señor Dios, Rey celestial,
Dios Padre todopoderoso.
Señor, Hijo único, Jesucristo. 

2. Señor Dios, Cordero de Dios, Hijo del Padre;
tú que quitas el pecado del mundo,
ten piedad de nosotros;
tú que quitas el pecado del mundo,
atiende nuestra súplica;
tú que estás sentado a la derecha del Padre,
ten piedad de nosotros; 

3. Porque sólo tú eres Santo, 
sólo tú Señor,
sólo tú Altísimo, Jesucristo,
con el Espíritu Santo  en la gloria de Dios Padre.

Letra: Misal Romano © 1975, 1991, Comisión Episcopal de Pastoral Litúrgica de la Conferencia del Episcopado Mexicano. Derechos reservados. Administradora exclusiva en EE. UU.: US Conference of Catholic Bishops. Con las debidas licencias. Música: Jaime Cortez, © 2000, Jaime Cortez. Obra publicada por OCP. Derechos reservados.

COLECTA DEL DÍA
Celebrante     El Señor sea con ustedes.
Pueblo            Y con tu espíritu.
Celebrante     Oremos.

Dios todopoderoso, cuyo bendito Hijo nuestro Señor Jesucristo ascendió por encima de todos los cielos para llenarlo todo: Danos fe, por tu misericordia, para percibir que, según su promesa, habita con su Iglesia en la tierra, hasta el final de los tiempos; por Jesucristo nuestro Señor, que vive y reina contigo y el Espíritu Santo, un solo Dios, en gloria eterna.  Amén.

PRIMERA LECTURA                    Hechos 1:6–14

(Lectora: Verónica Llamas)

Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles

En mi primer libro, excelentísimo Teófilo, escribí acerca de todo lo que Jesús había hecho y enseñado desde el principio y hasta el día en que subió al cielo. Antes de irse, por medio del Espíritu Santo dio instrucciones a los apóstoles que había escogido respecto a lo que debían hacer. Y después de muerto se les presentó en persona, dándoles así claras pruebas de que estaba vivo. Durante cuarenta días se dejó ver de ellos y les estuvo hablando del reino de Dios.
     Cuando todavía estaba con los apóstoles, Jesús les advirtió que no debían irse de Jerusalén. Les dijo: —Esperen a que se cumpla la promesa que mi Padre les hizo, de la cual yo les hablé. Es cierto que Juan bautizó con agua, pero dentro de pocos días ustedes serán bautizados con el Espíritu Santo. Los que estaban reunidos con Jesús, le preguntaron: —Señor, ¿vas a restablecer en este momento el reino de Israel?
     Jesús les contestó: —No les corresponde a ustedes conocer el día o el momento que el Padre ha fijado con su propia autoridad; pero cuando el Espíritu Santo venga sobre ustedes, recibirán poder y saldrán a dar testimonio de mí, en Jerusalén, en toda la región de Judea y de Samaria, y hasta en las partes más lejanas de la tierra.
     Dicho esto, mientras ellos lo estaban mirando, Jesús fue levantado, y una nube lo envolvió y no lo volvieron a ver. Y mientras miraban fijamente al cielo, viendo cómo Jesús se alejaba, dos hombres vestidos de blanco se aparecieron junto a ellos y les dijeron: —Galileos, ¿por qué se han quedado mirando al cielo? Este mismo Jesús que estuvo entre ustedes y que ha sido llevado al cielo, vendrá otra vez de la misma manera que lo han visto irse allá.

Palabra del Señor.
Demos gracias a Dios.

Salmo 47

    1    Aplaudan, pueblos todos; *
                   aclamen a Dios con voz de júbilo;

    2    Porque el Señor Altísimo es temible, *
                   Rey grande sobre toda la tierra.

    3    Somete a los pueblos a nuestro dominio, *
                    y sujeta a las naciones bajo nuestros pies.

    4    Nos elige nuestra heredad, *
                   el deleite de Jacob, a quien ama.

    5    Ascendió Dios entre gritos de júbilo, *
                   el Señor con sonido de trompeta.

    6    Canten alabanzas a Dios, canten; *
                   canten alabanzas a nuestro Rey, canten;

    7    Porque Dios es Rey de toda la tierra; *
                   canten alabanzas con esmero.

    8    Dios reina sobre las naciones; *
                   se sienta sobre su santo trono.

    9    Los nobles de los pueblos se han unido *
                   al pueblo del Dios de Abrahán.

    10    Los soberanos de la tierra pertenecen a Dios, *
                  y él es excelso.

LA EPÍSTOLA                    Efesios 1:15–23

(Lectora: Letty De León)

Lectura de la carta de San Pablo a los Efesios

Por esto, como sé que ustedes tienen fe en el Señor Jesús y amor para con todo el pueblo santo, no dejo de dar gracias a Dios por ustedes, recordándolos en mis oraciones. Pido al Dios de nuestro Señor Jesucristo, al glorioso Padre, que les conceda el don espiritual de la sabiduría y se manifieste a ustedes, para que puedan conocerlo verdaderamente. Pido que Dios les ilumine la mente, para que sepan cuál es la esperanza a la que han sido llamados, cuán gloriosa y rica es la herencia que Dios da al pueblo santo, y cuán grande y sin límites es su poder, el cual actúa en nosotros los creyentes. Este poder es el mismo que Dios mostró con tanta fuerza y potencia cuando resucitó a Cristo y lo hizo sentar a su derecha en el cielo, poniéndolo por encima de todo poder, autoridad, dominio y señorío, y por encima de todo lo que existe, tanto en este tiempo como en el venidero. Sometió todas las cosas bajo los pies de Cristo, y a Cristo mismo lo dio a la iglesia como cabeza de todo. Pues la iglesia es el cuerpo de Cristo, de quien ella recibe su plenitud, ya que Cristo es quien lleva todas las cosas a su plenitud.

Palabra del Señor.
     Demos gracias a Dios.

De ser posible, ponerse de pie

Canción Gradual:  "Amor es Vida"                    

 

1. Amor es vida, vida es alegría;
quien nunca amó vivió sin ilusión.
Alegres cantan sus melodías,
las ansiedades del corazón.
Alegres cantan sus melodías,
las ansiedades del corazón.

Estribillo
Alegre estoy, cantando voy,
éste es el día que hizo el Señor.
Alegre estoy, cantando voy,
éste es el día que hizo el Señor.

2. Cuando recuerdo aquel amor divino,
que siendo Dios, al suelo descendió:
mi alma canta, mi alma goza,
porque la vida me dio el Señor.
Mi alma canta, mi alma goza,
porque la vida me dio el Señor.

3. Yo soy feliz por cada día nuevo,
por la ilusión de ver amanecer,
por las estrellas y por el cielo,
por la alegría de renacer.
Por las estrellas y por el cielo,
por la alegría de renacer.

4. Por los caminos áridos del mundo,
busco la huella de un amor feliz;
soy peregrino, soy vagabundo,
un cielo eterno brilla hoy en mí.
Soy peregrino, soy vagabundo,
un cielo eterno brilla hoy en mí.

Adapt. © 1980, Martín Verde Barajas y San Pablo Comunicación. Derechos reservados. Administradora exclusiva en EE. UU. y Canadá: OCP.

EL EVANGELIO                        San Juan 17:1-11

(Lector: Madre Norma)

El Santo Evangelio de Nuestro Señor Jesucristo según San Juan
¡Gloria a ti, Cristo Señor!

       Jesús miró al cielo y dijo: «Padre, la hora ha llegado: glorifica a tu Hijo, para que también él te glorifique a ti. Pues tú has dado a tu Hijo autoridad sobre todo hombre, para dar vida eterna a todos los que le diste. Y la vida eterna consiste en que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien tú enviaste.
      »Yo te he glorificado aquí en el mundo, pues he terminado la obra que tú me confiaste. Ahora, pues, Padre, dame en tu presencia la misma gloria que yo tenía contigo desde antes que existiera el mundo.
      »A los que escogiste del mundo para dármelos, les he hecho saber quién eres. Eran tuyos, y tú me los diste, y han hecho caso de tu palabra. Ahora saben que todo lo que me diste viene de ti; pues les he dado el mensaje que me diste, y ellos lo han aceptado. Se han dado cuenta de que en verdad he venido de ti, y han creído que tú me enviaste.
     »Yo te ruego por ellos; no ruego por los que son del mundo, sino por los que me diste, porque son tuyos. Todo lo que es mío es tuyo, y lo que es tuyo es mío; y mi gloria se hace visible en ellos.
     »Yo no voy a seguir en el mundo, pero ellos sí van a seguir en el mundo, mientras que yo me voy para estar contigo. Padre santo, cuídalos con el poder de tu nombre, el nombre que me has dado, para que estén completamente unidos, como tú y yo.»

El Evangelio del Señor.
     Te alabamos, Cristo Señor.

SERMÓN            Madre Norma

EL CREDO NICENO

Creemos en un solo Dios,
Padre todopoderoso,
Creador de cielo y tierra,
de todo lo visible e invisible.

Creemos en un solo Señor, Jesucristo,
Hijo único de Dios,
nacido del Padre antes de todos los siglos:
Dios de Dios, Luz de Luz,
Dios verdadero de Dios verdadero,
engendrado, no creado,
de la misma naturaleza que el Padre,
por quien todo fue hecho;
que por nosotros
y por nuestra salvación
bajó del cielo:
por obra del Espíritu Santo
se encarnó de María, la Virgen,
y se hizo hombre.
Por nuestra causa fue crucificado
en tiempos de Poncio Pilato:
padeció y fue sepultado.
Resucitó al tercer día, según las Escrituras,
subió al cielo
y está sentado a la derecha del Padre.
De nuevo vendrá con gloria
para juzgar a vivos y muertos,
y su reino no tendrá fin.

Creemos en el Espíritu Santo,
Señor y dador de vida,
que procede del Padre y del Hijo,
que con el Padre y el Hijo
recibe una misma adoración y gloria,
y que habló por los profetas.
Creemos en la Iglesia,
que es una, santa, católica y apostólica.
Reconocemos un solo Bautismo
para el perdón de los pecados.
Esperamos la resurrección de los muertos
y la vida del mundo futuro. Amén.

ORACIÓN DE LOS FIELES

Líder
Dios escucha todas las súplicas de nuestro corazón. Con confianza ofrezcamos nuestras peticiones ante Dios.

Líder
Para que el pueblo de Dios, peregrino por toda la tierra, siga los caminos de rectitud que aprendimos de Jesús, roguemos al Señor: Escúchanos, Señor.

Líder
Para que las autoridades civiles proporcionen lo necesario a los débiles, roguemos al Señor: Escúchanos, Señor.

Líder
Para que los que viven sin esperanza encuentren en los sacramentos una fuente de esperanza, sustento y consuelo, roguemos al Señor: Escúchanos, Señor.

Líder
Para que los huérfanos y los niños abandonados reciban un hogar que los cobije y manos bondadosas que los dirijan, roguemos al Señor: Escúchanos, Señor.

Líder
Para que los reunidos a adorar al Señor resucitado y ascendido al Cielo compartan su paz y alegría mutuamente, roguemos al Señor: Escúchanos, Señor.

Líder:
Por favor, en voz alta levanten al cielo las peticiones que guardan en sus corazones.  ¿Por quién debemos orar este día?  ¿Cuáles son sus plegarias por la iglesia universal, por nuestra parroquia, por las naciones del mundo, por nuestra nación y comunidad?

Líder:
En este fin de semana de Memorial Day, recordamos y honramos a aquellos en las fuerzas armadas que en la gran lucha por la libertad han dado sus vidas.

Oh Juez de las naciones, recordamos ante ti con corazones agradecidos a los hombres y mujeres de nuestra patria, que en el día de la decisión arriesgaron mucho por las libertades que ahora gozamos.  Concede que no descansemos hasta que todo el pueblo de este país comparta los beneficios de la auténtica libertad y gozosamente acepte sus obligaciones.  Esto te lo pedimos en el Nombre de Jesucristo nuestro Señor.  Amén.

Líder:
Recen, por favor, con nosotros por los que han fallecido alrededor del mundo debido al Corona virus, para el veintiuno de mayo, son más de 328,000 personas.  Más de 94,629 en este país.  Más de 3,334 en California.  Y alrededor de 88 en el condado de Orange.  Estos son más que números.  Son seres queridos de Dios y de sus familias.  Encomendamos sus almas a nuestro Señor y a su misericordia. (21/5/2020)

Líder: Señor y Dios nuestro, que por tu Hijo Jesucristo nos has dado el don de la fe y tu paz, concédenos ser fieles testigos de estos dones para participar con tu Hijo de la vida que nos ha obtenido por su muerte y resurrección.  Te lo pedimos, por el mismo Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

LA PAZ
Jesús entró y, poniéndose en medio de los discípulos, los saludó diciendo: —¡Paz a ustedes! Y ellos se alegraron de ver al Señor.
 
Celebrante    La Paz del Señor sea siempre con ustedes
Pueblo           Y con tu espíritu

(Intercambien la paz unos con otros siguiendo las recomendaciones de seguridad)

OFERTORIO    Tú me levantas                               
 

A medida que escuchan el himno, este sería un buen momento para recordar las necesidades del mundo y de la Iglesia.  Si le es posible y desea contribuir para cubrir las necesidades de los demás. 

Líder:     Y ahora como nuestro Señor Jesús nos enseñó, oremos juntos,

(Familia Olmedo)

Padre nuestro que estás en el cielo,
santificado sea tu Nombre,
venga tu reino,
hágase tu voluntad,
en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día.
Perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos
a los que nos ofenden.
No nos dejes caer en tentación
y líbranos del mal.
Porque tuyo es el reino,
tuyo es el poder,
y tuya es la gloria,
ahora y por siempre. Amén

Bendición:

Que Dios todopoderoso, quien nos ha redimido y nos ha hecho hijos suyos por la resurrección de su Hijo nuestro Señor, derrame sobre nosotros las riquezas de su gracia. Que Dios la santa e indivisa Trinidad, guarde nuestros cuerpos, salve nuestras almas y nos lleve con seguridad a la patria celestial; donde él vive y reina por los siglos de los siglos. Amén. 

Canción de Salida:  “Caminando Juntos”

1.     Caminando juntos vamos a salir,
         y nos despedimos con un breve adiós.
 
“Adiós”, quiere decir: “¡Vaya usted con Dios!”
Mi corazón se alegra, contigo voy, Señor.

 
2.     Vamos siempre a oscuras, si nos falta el sol.
        Vamos siempre solos si nos falta Dios.
 
3.     ¡Dios es buen amigo para caminar!
        Si Él viene conmigo, que seguro andar.
 
4.     No camino solo porque voy con Dios,
         Y saludo a todos con un gran adiós.
 
             © 1964, Eduardo de Zayas. Obra publicada por OCP. Derechos reservados.
                    Reprinted under ONE LICENSE # 621667

Despedida:

Celebrante    Salgamos en nombre de Cristo. ¡Aleluya! ¡Aleluya!
                          Demos gracias a Dios. ¡Aleluya! ¡Aleluya!